¿Sabías que en casi todas las cocinas italianas hay un objeto que casi no cambió de forma en noventa años? Es la moka, la cafetera de aluminio que hace ese ruidito tan característico cuando el café empieza a subir.
La historia
La moka nació en 1933 en Omegna, un pueblo del Piamonte a orillas del lago de Orta. Su creador fue Alfonso Bialetti, un artesano del aluminio que había trabajado varios años en talleres de Francia. Se cuenta que la idea le vino al observar las lavadoras de la época, donde el agua hirviendo subía por un tubo central, entonces pensó : ¿y si ese mismo principio servía para hacer café en casa?
Hasta entonces, el café espresso era algo que se bebía sólo en el bar. Y así fue: llevo la “Moka” a la vida de todos los días. El café de la mañana se volvió algo que se prepara en casa, con tiempo, para compartir.
Después de la Segunda Guerra, su hijo Renato la convirtió en un fenómeno nacional, con una mascota inolvidable: el omino coi baffi, un hombrecito de bigotes que aparecía en la televisión italiana y que todavía hoy está dibujado en cada cafetera Bialetti.
Por qué es Made in Italy
La moka resume muchas cosas del diseño italiano: un objeto simple, práctico, accesible y a la vez bello. Su forma octogonal, inspirada en el estilo art déco de los años 30, se reconoce a simple vista, y hoy forma parte de colecciones de museos de diseño. Pero, sobre todo incorporó un ritual.
Sabés por qué el nombre MOKA? El nombre viene de Moca (en árabe al-Mukhā), una ciudad portuaria de Yemen, sobre el Mar Rojo. Entre los siglos XV y XVIII, Moca fue el gran puerto del comercio de café en el mundo: desde allí salían los granos de Arabia hacia Europa, y el café que llegaba por esa vía era considerado de altísima calidad. Con el tiempo, el nombre del puerto pasó a usarse como sinónimo de buen café en varios idiomas, incluido el italiano.
Cuando Alfonso Bialetti lanzó su cafetera, la llamó Moka Express: “Moka” por el café de calidad, y “Express” por la rapidez con la que lo preparaba en casa, en sintonía con el espresso de los bares. El nombre tuvo tanto éxito que hoy en Italia se dice simplemente la moka para hablar de cualquier cafetera de este tipo, sea Bialetti o no, igual que pasa con algunas marcas que se vuelven nombre común.
Hoy
A pesar de las cápsulas y las máquinas automáticas, la moka sigue presente en muchísimos hogares italianos. Cada familia tiene sus pequeñas reglas: no lavarla con detergente, no apretar el café en el filtro, apagar el fuego justo a tiempo. Y en muchas casas de Patagonia también hay una, heredada de algún abuelo o abuela que la trajo o la compró para sentirse un poco más cerca de Italia.
Y vos, ¿tenés una moka en casa? ¿De quién la heredaste?




